mayo 24, 2012

Argentina-Jujuy: "Se está rompiendo el miedo"


Hablan los hijos del médico y ex intendente de Libertador General San Martin desaparecido Luis Arédez
Argentina-Jujuy: “Se está rompiendo el miedo”

ARGENTINA-JUJUY… VILTIPOCO10000: MAYO 24 DE 2012…

Página 12

Olga, Adriana, Luis y Ricardo son los hijos de Luis y Olga Arédez. Hablan de la citación del dueño del Ingenio Ledesma por la desaparición de su padre. “Es el fin de una etapa”, dicen. Esperan que las personas del pueblo aporten información a la causa.

“Los Blaquier son responsables de tres genocidios, el aborigen, el terrorismo de Estado y el ambiental”, dice Adriana Arédez, una de las hijos del matrimonio que durante cuatro décadas enfrentó al poderoso ingenio azucarero de Jujuy. Página/12 dialogó con ella y sus tres hermanos sobre el inicio y los efectos del juicio en el que Carlos Pedro Blaquier, sus empleados y policías jujeños están imputados por el secuestro y la desaparición de su padre, el médico y ex intendente de Libertador General San Martín Luis Arédez, entre otras víctimas de la dictadura cívico-militar en esa provincia. Adriana sigue al detalle el expediente y expresa tanto su furia porque todavía hay una “impunidad insoportable” como su esperanza cuando dice que “se está rompiendo el miedo”. Coincide con su hermana Olga en lo que llaman “la diferencia ética entre Arédez y Blaquier” y muestran copias de los estudios cardíacos de su padre. “También padecía arritmias, pero jamás se le ocurrió faltar por eso al municipio, y no tuvo que hacer interconsultas en países extranjeros, en cambio Blaquier lo usa como excusa para escaparse al exterior”, dicen.

La mayor, Olga –56 años dos hijos–, es médica psiquiatra y vive en Villa del Rosario, Córdoba. Adriana, casi un año menor, tiene cuatro hijos, es técnica en Parques, participó en Salta junto a su madre de la fundación de Madres y Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en esa provincia, luego se mudó a Catamarca y ahora se trasladó a Tilcara para participar en forma activa en su rol de querellante. Luis, de 53 años, tiene dos hijas, es empleado público y vive en Tucumán, y el menor, Ricardo, tiene 52, es soltero y trabaja en la Universidad de Buenos Aires.

–¿Pensaron que alguna vez iba a llegar este momento?

Ricardo: –No hasta que hubiera un cambio de jueces en Jujuy que puedan llevar adelante una justicia justa, tan necesaria en nuestra provincia. Los sucesivos gobiernos en Ledesma nunca reconocieron la lucha de las Madres en nuestro lugar, como sí lo hizo Néstor Kirchner. Cuando asumió (el juez Fernando) Poviña preferimos esperar, no hacernos ilusiones porque si no nos enfermamos. He visto morir a madres y padres esperando, pero parece que la hora va llegando, necesito saber que va a ser así.

Adriana: –Ni muerta me resigno, mi vieja se murió, pero dejó todo para que sigamos. Vamos a llegar a una sentencia como la que debe corresponder a estos genocidas civiles que han cometido tres genocidios: el aborigen, cuando expulsaron a todos del cerro Calilegua, los fusilaban mientras ellos se defendían con arcos y flechas; el segundo fue el terrorismo de Estado, y el tercero es el ambiental, sobre el cual el Estado provincial sigue haciendo oídos sordos. No reconocen ni registran los muertos por bagazosis, siguen poniendo en los certificados que son alergias. Eso te habla de la complicidad del poder económico y provincial. El gobernador (Eduardo) Fellner dice que hay que investigar, cuando estuvo vinculado con el equipo de abogados de Blaquier. Todo es muy tramposo, hay que conocer muy bien lo que pasa acá.

Luis: –Pensé que al iniciarse el proceso penal los primeros en ser citados iban a ser los represores de menor jerarquía, como (Mario) Patané o (Juan) Kairuz, por aquello de que el hilo se corta por lo más fino, fue una sorpresa cuando llamaron a (Alberto) Lemos y a Blaquier. Pero creo que los acontecimientos del año pasado, a partir de la marcha 28 del Apagón, la toma de tierras y su represión con cuatro muertos, la movilización en Libertador en reclamo de justicia por esos asesinatos de los que aún no se sabe nada, las movilizaciones por la morosidad en las causas por delitos de lesa humanidad del ex juez Olivera Pastor, la designación de un nuevo juez, la unificación de las causas y los allanamientos marcan un encadenamiento de hechos que inevitablemente debía concluir con una clara y firme intervención de la Justicia, era insostenible seguir con actitudes dilatorias. Para tener una dimensión, son 35 años de movilizaciones y reclamos de justicia ante cien años de impunidad.

Olga: –Los organismos de derechos humanos, nosotros como familiares de víctimas el terrorismo de Estado, nuestros representantes legales avanzamos constantemente hacia la búsqueda de justicia, así es que sí, lo pensé. Tengo buenas expectativas en esta lucha de poderes donde no debemos dejar de apoyar a nuestra Presidenta en la consolidación del modelo, que llevará un tiempo para implementar los cambios que desearon y por los que dieron la vida nuestros queridos desaparecidos.

–¿Qué les produce la no comparecencia de Blaquier en la indagatoria y la posibilidad de que se haya ido del país?

A.: –(Furiosa.) Estuve con el juez de la causa luego de la declaración de (el ex administrador Alberto) Lemos, y se burlan de todo, es una impunidad insoportable. Hizo un descargo por escrito, fue a la hora que quiso porque no quería tener una movilización ni un pañuelo blanco cerca, los odian. Y puso sus condiciones. El juez le dijo que mientras no estuviera el fiscal no podía indagarlo, y como el fiscal es un heredado de Olivera Pastor apareció subordinado a los poderes y le tomó declaración. Además mintió, dice que era muy amigo de mi papá, que veían partidos de fútbol juntos y eso es imposible, no hubiera estado ni un segundo mi padre con una persona así. Y niega haber recibido a mi madre, siendo que yo la llevé en el auto con una amiga que la acompañó a entrevistarlo. (En esa reunión Lemos reconoció que la empresa había aportado los vehículos para los secuestros) Le voy a contestar una por una sus mentiras. Pero me moriré siendo optimista, con mi hermano llevamos adelante la imputación de los civiles empresarios, que son responsables de los 30 mil desaparecidos, ellos pagaron por un golpe de Estado, pusieron todo lo que tenían a su alcance para eliminar gente. Esto coincide con las declaraciones de (Jorge Rafael) Videla, que los empresarios les pedían 10 mil desaparecidos más. Ahora empezó el juzgamiento de civiles en Argentina, y juristas nos dicen que éste va camino a ser un caso testigo. Respecto de Blaquier, tenía la intuición de que se iba a escapar y lo advertí, tienen 200 kilómetros de frontera a su disposición, pistas y aviones privados. Dice que está enfermo para no asistir a la imputación, para evitar responder qué hizo con mi padre y los desaparecidos de la provincia. Hay que constatar con nuestros peritos si esto es cierto, pero tiene que ser en horas, no días. El espionaje a la marcha de 2005 lo hizo una empresa que ellos tercerizaban, World división-psicología industrial, que hizo inteligencia, no psicología. Hicimos un amparo y hablamos con la ministra (Nilda) Garré pero falta que un fiscal impulse una denuncia, porque hicieron espionaje en democracia, violación de la ley de datos personales de los ciudadanos y tareas de inteligencia reservadas para el Estado, claramente prácticas de terrorismo de Estado que nunca abandonó la empresa Ledesma.

–Entonces, ¿persiste cierta impunidad pero también se está quebrando el pacto de silencio?

A.: –Existen muchas pruebas testimoniales, muchos perseguidos políticos, hay material fílmico, académico y siguen llegando pruebas, del allanamiento al barrio Los Perales, donde sus abogados tienen domicilio legal, se llevaron de todo, había cosas de mi padre y de (Jorge) Weisz, de (Carlos) Patrignani, de dirigentes gremiales desaparecidos. Hay gente que quiere ir a denunciar espontáneamente, nos están llamando todos los días. Y sí, se está rompiendo el miedo, esto tiene que llegar al final y tiene que ver con una decisión política en ese sentido.

R.: –El nuevo directorio de Ledesma son hijos de Carlos y Nelly Arrieta. Quisiera sentir que en la próxima marcha del Apagón el pueblo no nos siga viendo a escondidas, sino que acompañe esta resistencia con la que conseguimos cambiar algo en la Justicia. Tengo expectativa de que algo cambie en el pueblo, que nos ayuden de una vez por todas, mucha gente sabe dónde están nuestros desaparecidos, a ver si ahora se animan a hablar porque ahí se sabe quién colaboró, quién hizo espionaje, e incluso dónde están enterrados. Mi papá era muy querido por la gente y los hijos de los que ya no viven deben haber transmitido ese compromiso, quiero ver a la gente con memoria perder el miedo y acompañar nuestro reclamo porque creo que quieren algo distinto, no morirse de miedo por perder el trabajo o por ser investigado. Ese lugar está tomado desde hace siglos, tiene que dejar de vivir en el miedo.

L.: –Más de tres décadas de pelea con un enemigo poderosísimo nos han vuelto pacientes, el solo hecho de que la Justicia Federal reclame la presencia de estos individuos para que expliquen su conocimiento y participación en la represión en Ledesma es un acontecimiento relevante y marca el fin de una etapa inédita. Pienso en la cantidad de madres, padres, hermanos, hijos y nietos que comenzaron esta lucha en esta provincia y por causa de muerte, enfermedad, autoexilio, desaliento o depresión no llegaron a vivir la esperanza de estas horas. Que la impunidad continúe o no, depende del oportuno accionar de la Justicia y la actitud que nosotros adoptemos al seguir con atención el proceso del doctor Poviña.

O.: –La impunidad sigue porque esto es un proceso que implica etapas que, evidentemente, se están cumpliendo.

–¿Cómo afecta esta influencia de los Blaquier en la vida cotidiana de Libertador General San Martín?

R.: –Me acuerdo de algo impresionante. En la marcha de 2005, cuando el doctor (Norberto) Liwsky había terminado de hablar en el acto, al lado de María Adela Antokoletz, la gente se acercó a aportarle pruebas. Y cuando se iba, casi llegando al río Ledesma, donde dicen que secuestraron a mi padre, le robaron el maletín con todo. Y hace pocos días, el intento de secuestro al nieto de (Hugo) Condorí (ex preso político y querellante). Están ahí, nunca se fueron pero los conocemos a todos. Hay que ganarles como pueblo para vivir en un lugar digno y seguro, ganar el espacio.

A.: –La gente siempre resistió pero Ledesma responde con balas y muerte, como pasó en el desalojo a los ocupantes del Triángulo hace casi un año, con desaparecidos, secuestros, torturas, con prestar sus vehículos y la infraestructura y personal para cometer delitos, reconocidos como de lesa humanidad. Lo de las tierras va a ser siempre un problema, ellos no pagan impuestos aún hoy, lo negocian con cargos políticos y prebendas, mientras los trabajadores despedidos no tienen dónde ir. La ordenanza 84 que estableció mi papá cuando era intendente, en 1973, para erradicar las villas hablaba de 400 hectáreas como pago de un mes de impuestos. Festejan sus cien años como empresa de capital nacional y es mentira, dicen que dan trabajo a 7 mil familias y echan a 2 mil. La gente está cercada por cañaverales, todo es caña, por eso van a seguir tomando tierras. La ordenanza existe y el gobierno provincial debió expropiar, pero tras la muerte de tres personas sólo negociaron 14 hectáreas. Mi papá fue intendente sólo siete meses, y quería hacer cumplir las leyes sociales de 1945, que el hospital no sea una empresa privada, que los trabajadores recibieran medicamentos. Allanaron todas las casas para hacer desaparecer esa ordenanza pero no lo lograron, hay historiadores que la tenían y con lo que ellos escribieron nos nutrimos los hijos.

L.: –En 1959, cuando mi padre fue cesanteado por la empresa no consiguió que nadie le alquilara ni una pieza, por eso se fue a Tilcara. Y hoy es igual. La dominación de los Blaquier no puede entenderse sin la participación de los gobiernos municipal y provincial, por acción u omisión. El ejemplo más claro es la toma de tierras en Libertador General San Martín de fines de julio del año pasado y la sangrienta represión de comienzos de agosto. El problema habitacional es desesperante, mientras las autoridades municipales no reclamaban a Ledesma (única propietaria de la zona) la cesión de nuevos terrenos y tampoco solicitaban a la Legislatura provincial la expropiación de estos inmuebles, el gobierno de la provincia no se daba por enterado y miraba para otro lado. La Legislatura de la provincia creó una comisión investigadora de estos hechos, no duró una semana, aprovecharon que un funcionario citado no se presentó a declarar y se disolvió sin pena ni gloria. El poder real allí es el poder económico, bastó que la empresa diera por clausurado el diálogo y denunciara usurpación de tierras para que la Justicia provincial mandara reprimir, y el Ejecutivo junto con el Legislativo por no querer contrariar los deseos de la empresa y no cumplir oportunamente con sus obligaciones de gobierno, terminaron siendo corresponsables de esa tragedia.

O.: –Por haber vivido y tener contacto con la población actual, y con los que debieron emigrar aun contra su voluntad, hay un pacto de miedo y silencio instalado y naturalizado que se puede resumir en esta frase: “No hables del Ingenio Ledesma porque puedes quedarte vos o tus allegados sin trabajo, te pueden perseguir, no te van a dejar tranquilo ni a vos ni a tus familiares o te puede pasar lo mismo que al doctor Arédez”.




Waldo Darío Gutiérrez Burgos
Descendiente del Pueblo de Uquía, Omaguacas
Director de ‘Viltipoco10000’, ‘Cer-Omaguaca’ y ‘ArgosIs-Internacional’
MIEMBRO DE ‘GAPO’, ‘OBNU’ Y 'FELAP'

mayo 20, 2012

Vietnam: Ho Chi Minh: un aniversario para el ejemplo


Vietnam: Ho Chi Minh: un aniversario para el ejemplo

VIETNAM... VILTIPOCO10000: MAYO 20 DE 2012...

Prensa Latina
19 MAYO 2012

Todo Vietnam celebra hoy el natalicio 122 de Ho Chi Minh, el gran presente en las espectaculares realizaciones del país, que siguieron a su liberación y reunificación, para lo que fue guía inspirador y maestro revolucionario.

Pero este año se ha reforzado la campaña denominada “estudiar y seguir el ejemplo de Ho Chi Minh”, un permanente mensaje axiomático dirigido sobre todo a las jóvenes, a quienes separan en el tiempo, generaciones por medio, los años de fuego y epopeya, a diferencia del acelerado desarrollo del presente y otra mejor vida material.

Será por ello que el Partido Comunista de Vietnam le ha puesto su mayor énfasis, en los tradicionales homenajes, y así mantener vivos sagrados valores espirituales en el torrente educativo formador, como antídotos al extravío consumista.

Puede quien lo vea además como precisa exaltación de un paradigma de sencillez y autoridad cuando el recién clausurado pleno del Comité Central reafirmó la disposición a librar una batalla sin tregua contra la corrupción y el despilfarro. Entre las diversas iniciativas se destaca la convocatoria a un concurso nacional de obras escritas sobre la vida y el pensamiento de la legendaria figura mundial, al que respondieron centenares de competidores, y entre los que se alzó con uno de los tres premios el periodista Uong Thai Bieu, autor del ensayo titulado “El científico devoto del pueblo”.

La celebración natal comenzó en realidad hace dos días a lo largo de todo el país, entre programaciones de radio y televisuales especiales, conferencias, simposios, festivales culturales, competencias deportivas y un sin número de iniciativas. La celebración natal comenzó en realidad hace dos días a lo largo de todo el país, entre programaciones de radio y televisuales especiales, conferencias, simposios, festivales culturales, competencias deportivas y un sin número de iniciativas.

Lo mismo en la provincia central de Nghe An, cuna del Tío Ho, que en la norteña de Thai Nguyen, donde trabajó y estableció su base revolucionaria para luchar contra el colonialismo francés y la ocupación japonesa y para proclamar en 1945 la independencia nacional.

Allí fueron presentadas más de dos mil publicaciones con escritos del propio fundador y sobre sus brillantes aportes políticos y éticos, y de disímiles autores e investigadores vietnamitas y extranjeros.

Por estos días han aumentado en número los visitantes que acuden al Mausoleo que guardan sus restos sin faltar los más altos dirigentes del Partido y el Estado, veteranos de las distintas guerras de resistencia, de la última contra la agresión estadounidenses, oficiales del Ejército del Pueblo y miembros del Frente de la Patria. Todos para expresar reconocimiento y eterna gratitud, lo que también le deben los más jóvenes retoños por las perspectivas que les abrió desde que en su humilde cabaña en un Hanoi bajo las bombas avizoraba con la fe de los grandes un Vietnam más independiente, unido y fuerte.


Homenaje de Viltipoco10000:


Waldo Darío Gutiérrez Burgos
Descendiente del Pueblo de Uquía, Omaguacas
Director ‘Cer-Omaguaca’, ‘Obnu’ y ‘Argos Is-Internacional’
Representante de Argos Is-Internacional en la República Argentina
MIEMBRO DE LA 'CAMACOL' Y DE LA 'FELAP'


Cuba: La memoria debe ser un arma revolucionaria

(Foto: Roberto Fernández Retamar, La Jiribilla)

Cuba: La memoria debe ser un arma revolucionaria

CUBA... VILTIPOCO10000: MAYO 20 DE 2012...

La Jiribilla
14 NOVIEMBRE 2009

Es imprescindible que comience estas palabras evocando la memoria del gran compañero Cintio Vitier, quien fuera hasta su muerte presidente de honor del Centro de Estudios Martianos y ejemplo vivo de lo que es, de lo que debe ser un martiano. Pues esta denominación no es dable aplicarla primordialmente a quien esté informado de la vida y la obra del Maestro, conocidas en plenitud por Cintio, sino, sobre todo, a aquel cuya conducta esté regida por sus lecciones. Y tal fue el caso del autor de Ese sol del mundo moral, quien nos dejó páginas imperecederas sobre Martí y, a la vez, fue fiel discípulo suyo.

Esto último se puso de manifiesto en su defensa lúcida y apasionada de las mejores realizaciones de la Revolución Cubana, cuya filiación martiana fue proclamada desde el 26 de julio de 1953 por el propio Fidel.

Este Encuentro se realiza en vísperas de conmemorarse el bicentenario de la fecha que se da como inicio de la emancipación de nuestra América, lo que Martí llamó en Caracas, en 1881, “el poema de 1810”, al que él quiso, dijo, “añadir una estrofa”. Pero Martí sabía bien que tal poema empezó mucho antes, pues se remonta a revueltas indígenas y alzamientos de esclavos contra los invasores europeos y sus sucesores, se hizo realidad en Haití entre 1791 y 1804, ocurrió en 1809 en Ecuador y Bolivia, y se retrasó en otros países, como Cuba, donde se dilató hasta 1868.

Sin embargo, los fuertes movimientos que de México y Venezuela hasta el Río de la Plata estremecieron al Continente en 1810 justifican que ese año se tome para sintetizar el múltiple acontecimiento. Se trata de las luchas por nuestra primera independencia, a la cual, comentando la conferencia panamericana que tenía lugar en Washington en 1889, Martí postuló que era necesario añadir una segunda independencia. La primera se obtuvo frente a viejas metrópolis europeas, y la segunda y definitiva lo haría frente a una nueva metrópoli, que Martí, quien la conoció desde dentro en sus virtudes y en sus defectos, llamó de diversas maneras: en 1884, “la América europea”; en 1894, “la Roma americana”; en 1895, “el monstruo”.

Este último nombramiento, como se sabe, procede de su carta póstuma a su fraterno amigo mexicano Manuel Mercado, a quien confesó allí que cuanto había hecho y haría era “para impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”. Con razón se ha considerado que esa carta tiene carácter testamentario, junto a otros textos suyos en que dijo: “Con los pobres de la tierra/ Quiero yo mi suerte echar”; “Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores”. Los auténticos martianos lo han asumido así, trátese de Julio Antonio Mella, de Fidel Castro o de Ernesto Che Guevara.

Setenta años después de haber planteado Martí que era necesaria nuestra segunda independencia, ella dio sus pasos iniciales en la parte de humanidad donde le tocó nacer pobre y morir peleando. La Revolución Cubana, cuyo cincuentenario estamos conmemorando, es hija directa del pensamiento y la acción de Martí, a quien, por supuesto, no son atribuibles nuestras imperfecciones. Durante cierto tiempo, los contrarrevolucionarios pretendieron negar el vínculo entre Martí y la Revolución Cubana. Como ruinas de esa negación sobreviven las entidades llamadas desvergonzadamente Radio Martí y TV Martí. Pero desde hace años, escribas contrarrevolucionarios, incapaces de tapar el sol con un dedo, están empeñados en restarle valor a Martí. Ya no se lo opone a la Revolución Cubana, lo que tácitamente reconocen que es tarea imposible: ahora lo calumnian también a él. Como en el viejo proverbio castellano, ladran, luego galopamos.

Ningún momento mejor que este que tenemos el privilegio de vivir para exaltar la segunda independencia de nuestros países. Ya la Cuba revolucionaria no está sola. Ya hay en la América Latina y el Caribe no pocos gobiernos revolucionarios, reunidos en el ALBA, y otros que también mantienen conductas dignas. Ello se puso de manifiesto, entre muchos hechos, cuando la Organización de Estados Americanos derogó la decisión por la cual, en cumplimiento del dictado de Washington, Cuba fue expulsada de su seno en 1962. Nuestra América, como la llamó Martí, está siendo, cada vez más, digna de ser su patria.

Y es elocuente que varios gobiernos del área, como Cuba hace con Martí, reclamen las herencias de grandes visionarios del pasado. Las nuevas batallas se dan como continuación orgánica de las que en sus momentos respectivos encabezaron Túpac Katari, Simón Bolívar, Eloy Alfaro o Augusto C. Sandino. Y es que, así como Martí, en 1893, dijo de Bolívar, a quien llamó padre, que lo que él no había hecho estaba sin hacer todavía, no se han extinguido, todo lo contrario, los ejemplos de nuestros próceres: los nombrados y muchos más, que nos llenan de orgullo y esperanza. Es por tanto completamente justo que algunas de las Cátedras Martianas unan al de Martí los nombres de otros de nuestros grandes libertadores. Y es que ellos no están detenidos en el pasado: tienen mucho que hacer todavía. Cuando se nos invita a olvidar, se nos tiende una trampa mortal. También la memoria puede y debe ser un arma revolucionaria. No hemos nacido ayer. Llevamos siglos de padecer diversas formas de explotación, y es tiempo sobrado de terminar con ellas.

No se puede obviar que a mediados del siglo XIX, en una guerra inicua, se le arrancó la mitad de su territorio a México; que cuando en 1898 Cuba le tenía ganada a España la guerra de independencia que había organizado Martí, intervinieron en esa guerra con una excusa falaz los Estados Unidos e hicieron de la Isla primero tierra ocupada militarmente, y luego una neocolonia durante casi seis décadas; que la hermana Puerto Rico, para coadyuvar a cuya independencia Martí fundó también el Partido Revolucionario Cubano, con su Sección Puerto Rico, es hoy, con un nombre de papel, una colonia de tipo tradicional; que muchos países del Caribe han sido invadidos una y otra vez por tropas estadounidenses; que fue el embajador de los Estados Unidos en México quien decretó en 1913 el asesinato del presidente Madero, como en 1934 se valdrían de un Judas nicaragüense para asesinar a Sandino; que el autor de ese crimen fue considerado por el presidente de turno en los Estados Unidos un hijo de puta, pero, añadió, nuestro hijo de puta; que al ser ajusticiado ese hijo, vuelto un sanguinario dictador, otro presidente de los Estados Unidos envió un mensaje de condolencia por la muerte de un paladín de la democracia; que gobiernos nacidos de elecciones convencionales fueron brutalmente depuestos, siguiendo órdenes de gobernantes de los Estados Unidos, en Guatemala en 1954 y en Chile en 1973, con secuelas de múltiples asesinatos; que hace unas décadas, en complicidad con elementos locales, Washington auspició sangrientas dictaduras militares sobre todo en el Cono Sur, y organizó el Plan Cóndor para coordinar los crímenes de dichas dictaduras: todo lo cual no puede menos que tenerse presente ante los sucesos de Honduras. Y no se trata solo de recordar. Frente a nuestros ojos están ahora mismo la Cuarta Flota en el Caribe y siete nuevas bases militares estadunidenses en Colombia.

¿Olvidar? No: recordar, y mucho. Lo que no debe llevarnos a desconocer que en el pueblo de los Estados Unidos existen numerosas conciencias alertas que son nuestras aliadas naturales. Aquí, de nuevo, es fundamental la lección de Martí, quien en 1889 supo distinguir entre los Estados Unidos de Lincoln y los de Cutting. El primero fue el presidente que abolió la esclavitud en su país; el segundo, un vulgar aventurero que quiso provocar otra guerra de rapiña contra México, un Bush de su época.

Significativamente, los estadounidenses que fueron a defender en 1936 a la República Española agredida por el nazifascismo dieron a su noble Brigada el nombre de Lincoln.

Porque Martí, el más universal de los seres humanos nacidos en América, y uno de las mayores de todos los lugares y tiempos, sigue orientándonos. Si fue el primer antimperialista de nuestra América, y acaso del mundo todo, fue también aquel a quien los lectores de lengua española debemos en gran parte, según escribió Juan Ramón Jiménez, “la entrada poética de los Estados Unidos”. Y además dio a conocer en nuestra lengua numerosos aspectos de la vida en el país del Norte, donde supo distinguir lo positivo y lo negativo, y escribió sobre lo uno y lo otro.

La vida de Martí, quien apenas sobrepasó los cuarenta años, parece hecha de muchas vidas. Ante los cuantiosos volúmenes de sus Obras completas es difícil concebir cómo encontró tiempo no ya para escribirlas, sino para leer lo que en ellas abordó. Y la diversidad de sus obras es enorme. La forman en primer lugar, desde el punto de vista cuantitativo, colaboraciones periodísticas, pero también versos, cartas, discursos en considerable medida improvisados y perdidos (así, los que pronunció en la manigua ante los mambises), testimonios, narraciones, obras de teatro, traducciones. Y en todo mostró una calidad superior. Esto lo han corroborado hasta hoy protagonistas de las literaturas en castellano.

Como se conoce bien, en Martí estuvieron fusionados la criatura moral, el genio político y el literario. Por cualquier costado que se le aborde, esto se hace evidente. Piénsese, por ejemplo, en esa excepcional revista para niños, La Edad de Oro, que cumple ahora ciento veinte años de aparecida. En ella están presentes el escritor de vuelo mayor, en prosa y verso, el pensador, el periodista, el traductor, el patriota americano, el defensor de los pueblos oprimidos, el historiador, el amante de la ciencia y la técnica, el maestro.

Más de una vez nos hemos preguntado cómo fueron los primeros lectores de la revista. Y gracias al estudioso de La Edad de Oro Salvador Arias conocemos al menos a uno de esos pequeños lectores iniciales. Se trató de un hijo de la notable poetisa y maestra dominicana Salomé Ureña, quien contó cómo suscribió al niño, Pedro Henríquez Ureña, a la revista, y cómo él la coleccionaba. Incluso, cuando cometía alguna falta, propia de sus pocos años, se le amenazaba como castigo con no poder leer la revista. La promoción de Henríquez Ureña fue la primera en recibir La Edad de Oro. Y si ella sigue siendo un deleite y una fuente de enseñanzas para niños y jóvenes, no lo es menos para los adultos, como han hecho observar varios comentaristas. Puede decirse que el conjunto de los cuatro números que la revista llegó a publicar constituye uno de los mejores libros de Martí. Lo cual nos lleva a recordar que Martí, quien escribió infatigablemente hasta el día de su muerte, no publicó libro alguno. Ismaelillo y Versos sencillos son cuadernos que sufragó él mismo y aparecieron fuera de comercio. Algunos otros cuadernos suyos contienen textos por lo general políticos.

De él puede decirse lo que él afirmó de José de la Luz y Caballero: que prefirió hacer hombres antes que hacer libros. La fama que conoció la debió a sus extraordinarios textos periodísticos, que le merecieron, durante su vida, vehementes elogios de Sarmiento y Darío. Y es que el escritor cuyos pariguales hay que buscarlos entre los trágicos griegos, en Shakespeare, en los creadores de los Siglos de Oro españoles, en los grandes novelistas rusos del siglo XIX, se acogió sobre todo al cauce democrático de la prensa de su época, muy superior, por cierto, a la de nuestros días.

Memorablemente escribió Henríquez Ureña que la obra literaria de Martí “es, pues, periodismo, pero periodismo elevado a un nivel artístico que no ha sido igualado en español, ni probablemente en ninguna otra lengua”. Imaginemos un Esquilo, un Shakespeare, un Cervantes, un Dostoievski, que en vez del teatro, en unos casos, o de la novela, en otros, hubieran volcado su genio literario en el periódico. La comparación no es en absoluto desmesurada. Alguien tan profundo conocedor de la materia como Alfonso Reyes llamó a Martí, en El deslinde, “supremo valor literario”, y más tarde, “la más pasmosa organización literaria”.

Lo anterior no puede llevarnos a olvidar que la deslumbrante faena literaria de Martí fue solo una parte del conjunto de su faena. Gabriela Mistral, que tan profundamente lo entendió, dijo que esa faena fue esencialmente moral, y que su caso literario era una consecuencia de la anterior. Lo cual es aceptable siempre que se incluya dentro de su caso moral su tarea política. Pues Martí, ese peleador sin odio, ese revolucionario de amor al que se han referido con razón Mistral y Fina García Marruz, fue también un genio político. Los análisis que en este orden hizo, así como su organización del Partido Revolucionario Cubano y la preparación de la que, llevando en su seno el espíritu democrático, debió haber sido guerra de independencia de Cuba —la nueva estrofa del poema de 1810 anunciado por él en Caracas y la primera estrofa de la definitiva independencia de nuestra América— solo podemos considerarlos como geniales.

Durante un tiempo algunos se preguntaron cómo podrían compaginarse las doctrinas de Marx y de Martí. Y aunque este escribió sobre aquel que “como se puso del lado de los débiles, merece honor”, hay que reconocer, sencillamente, que ni Marx fue martiano ni Martí fue marxista, y nosotros aspiramos a ser ambas cosas. En otra ocasión recordé, y ratifico ahora, que llamar marxismo al materialismo dialéctico e histórico no parece lo más apropiado.

En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Engels hizo ver que el antropólogo estadounidense Lewis Morgan había descubierto por sus propios pasos, con independencia de Marx, el materialismo histórico. Es decir, que Morgan no era marxista, pero sí materialista histórico. ¿Por qué no derivar de esto que el Martí que escribió sobre las primeras conferencias panamericanas las agudísimas crónicas que Darío consideraba que formaban un libro, era por su cuenta, sin ser marxista, un materialista histórico? En cuanto a Marx, muerto en 1883, sus geniales estudios del capitalismo no llegaron a abarcar la etapa imperialista, en la cual vivió Martí, quien llamó a los imperialistas por su nombre veintidós años antes de que Lenin escribiera su libro clásico sobre el tema. Y es a Lenin a quien debemos la valoración justa de las luchas anticoloniales, como la que propugnara Martí, para el triunfo mundial del socialismo.

Ni Marx podía ser martiano ni Martí podía ser marxista —sus metas no coincidían en sus circunstancias respectivas—, pero nosotros podemos y debemos ser ambas cosas, con la mediación de Lenin. En Cuba, desde Mella hasta nuestros días, se ha desarrollado lo que Cintio Vitier llamó con acierto “un marxismo martiano”. No es imaginable siquiera que el socialismo del siglo XXI, que está en el orden del día, pueda prescindir de las contribuciones de Martí —ni, desde luego, de las Marx, Engels y Lenin, a quienes no se puede hacer responsables de las deformaciones sufridas por el socialismo del siglo XX en los países europeos del mal llamado socialismo real

Atrás han quedado discusiones como las que abordaron superficialmente la relación de Martí con los escritores modernistas hispanoamericanos; como las que, forzando la mano, pretendieron ver en Martí una suerte de marxista enmascarado. Su grandeza se ha sacudido esos falsos problemas. Simplemente, Martí es el mayor escritor y, a la vez, el mayor genio político de nuestra América. Y su validez no se agotó con su muerte. En un pasaje de sus ardientes Versos libres escribió: “Mi verso crecerá: bajo la hierba/ Yo también creceré” Y en una carta en verso a su gran amigo uruguayo Enrique Estrázulas —a quien dedicó, junto con Mercado, sus Versos sencillos— añadió: “Viva yo en modestia oscura;/ Muera en silencio y pobreza;/ ¡Que ya verán mi cabeza/ Por sobre mi sepultura!”

Martí no ha envejecido un ápice: como anunció, ha crecido bajo la hierba; su cabeza guiadora anuncia y manda sobre su sepultura. En vez de pretender encajarlo en creencias que no fueron las suyas, acostumbrémonos a serles fieles, a hacernos dignos de ser sus agradecidos continuadores. No se proponen otra cosa quienes lo estudian y aman, a lo ancho del planeta, en las Cátedras Martianas.

Palabras para la inauguración del VII Encuentro Internacional de Cátedras Martianas, leídas el 10 de noviembre de 2009 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. Publicadas originalmente por La Jiribilla.


Waldo Darío Gutiérrez Burgos
Descendiente del Pueblo de Uquía, Omaguacas
Director ‘Cer-Omaguaca’, ‘Obnu’ y ‘Argos Is-Internacional’
Representante de Argos Is-Internacional en la República Argentina
MIEMBRO DE LA 'CAMACOL' Y DE LA 'FELAP'





Cuba: José Martí, una muerte que fue siembra

Cuba: José Martí, una muerte que fue siembra


CUBA... VILTIPOCO10000: MAYO 20 DE 2012...



En Dos Ríos, provincia de Oriente, el 19 de mayo de 1895, cae en combate, herido por tres disparos que ponen fin a su vida, el Delegado, el Maestro, el Mayor General, el líder indiscutible de aquella "guerra necesaria" de independencia de Cuba.. Desaparecía físicamente, de una forma heroica, un hombre que tuvo una fecunda existencia, y así se puso término en lo personal a su viaje humano. Tal vez el hecho ocurriera como lo había vaticinado:

"Yo moriré sin dolor: será un rompimiento interior, una caída suave y una sonrisa."
"Se ha de vivir y morir abrazado a la verdad. Y así, si se cae, se cae en una hermosa compañía..."

Después de su caída comienza una nueva etapa del viaje humano de Martí, que consiste en mantenerse vivo espiritualmente en la conciencia y en la acción de los hombres mejores de su pueblo. Se cumplirían con ello sus ideas visionarias sobre el destino de los hombres consagrados al bien de su patria.

“No hay más que un modo de vivir después de muerto: haber sido un hombre de todos los tiempos - o un hombre de su tiempo".

Pues eso es Martí: un hombre de todos los tiempos y un hombre que vence a la muerte según su decir: "Morir no es nada, morir es vivir, morir es sembrar. El que muere, si muere donde debe, sirve. Vale y vivirás. Sirve y vivirás. Ama y vi­virás. Despídete de ti mismo y vivirás. Cae bien, y te levantarás."

El hombre que desaparecía físicamente tenía una estatura de unos cinco pies y medio, o sea, un metro y sesenta y cinco centíme­tros, con un peso de 130 a 140 libras. Era de vestir modesto, pero pulcro. Su traje y su corbata eran negros, en símbolo de luto por Cuba. Usó un anillo de hierro, hecho de un pedazo de la cadena que llevó en presidio. De cabeza normal, su frente era notablemente alta y despejada, a lo que contribuía su calvicie moderada. Sus cejas eran pobladas, grueso el bigote y fina la mosca que adornaba el mentón firme. Nariz recta y orejas algo separadas de la cara. Ojos pardos o glaucos, algo achinados, melancólicos y dulces, pero relampa­gueantes o coléricos en el frenesí de la oratoria. Mirada y verbo hechizadores. Hablar suave, sin estridencia, y persuasiva. Voz fuerte y vibrante en los discursos. Manos finas y afiladas como hombre magro, intelectual y artista. En fin "era pequeño, de cuerpo delgado; tenía en su ser encarna­do el movimiento; grande y vario su talento, veía pronto y alcanzaba mucho su cerebro; fino por temperamento, luchador inteligente y tenaz, que había viajado mucho, conocía el mundo y sus hombres; siendo excesivamente irascible y absolutista, dominaba siempre su carácter, convirtiéndose en un hombre amable, cariñoso, atento, dispuesto siempre a sufrir por los demás, apoyo del débil, maestro del ignorante, protector y padre cariñoso de los que sufrían; aristócrata por sus gustos, hábitos y costumbres, llevó su democracia hasta el límite. Era muy nervioso, un hombre ardilla; quería andar tan deprisa como su pensamiento, lo que no era posible. Subía y bajaba las escaleras como quién no tiene pulmones. Vivía errante, sin casa, sin baúl y sin ropas; dormía en el hotel más cercano de donde le cogía la noche o el sueño; comía donde fuera mejor y más barato, ordenaba una comida admirablemente y, sin embargo, comía poco; días enteros se pasaba con vino Mariani; quería agradar a todos y tenía manía de hacer conversiones, así que no le faltaban desengaños. Era un hombre de un gran corazón que necesitaba un rincón donde querer y ser querido. Tratándole, se le cobraba cariño a pesar de ser extraordinariamente absorbente. En el trato era encantador. Tenía "alma de niño" y profesaba un amor inmenso por los niños. Era un trabajador infatigable. Dormía poco y con inquietud. Era frágil de cuerpo, precario de salud; pero poseia una tenacidad a toda prueba.

En el testimonio de la época, brindado por el doctor Pablo A. de Valencia, quien efectuó la autopsia al cadáver de Martí, se señala: "A la sazón en que desembarcó en esta Isla para ponerse al frente del movimiento revolucionario, estaba regularmente nutrido, constitución regular y temperamento bilioso. Aunque delgado, bien conformado; de estatura regular; pelo castaño -oscuro rizado; una pequeña calvicie en la coronilla y entradas muy pronunciadas en las sienes; frente ancha y despejada; cejas de igual color que el pelo y no muy pobladas; nariz aguileña; orejas pequeñas; boca regular; bigote fino y poco poblado; buena dentadura, sólo que le faltaba el segundo incisivo de la mandíbu­la superior del lado derecho y los dientes en su mayor parte eran puntiagudos; cara de forma oval. Que presentaba en las piernas señales de haber llevado grillos. El día 23 del propio mes y año se procedió al reconocimiento del cadáver después de exhumado: Dicho cadáver parece ser el de un hombre cuya edad fluctúa entre los 45 y 50 años ,de musculatura firme y algo enjuto de carnes...Que presenta además en la pierna derecha y en su tercio superior, una hendidura especial de la piel correspon­diendo a dicha hendidura un color algo más oscuro que el resto del cuerpo, pruebas evidentes de haber sufrido en aquella parte durante algún tiempo una presión con la contusión consiguiente, producida por un anillo de hierro colocado en dicho punto. Que presentaba las siguientes heridas: Una herida de bala penetrante en el pecho, cuyo orificio de entrada parecía corresponder a la parte anterior del pecho al nivel del puño del esternón, el cual había sido fracturado, presentando al parecer dicha herida su oficio de salida por la parte posterior del tórax, en el cuarto espacio intercostal derecho como a diez centímetros de la colum­na vertebral. Otra herida de bala en el cuello, cuyo orificio de entrada estaba debajo de la barba como a unos quince centímetros de la misma y a cuatro de la rama derecha del maxilar inferior y cuyo orificio de salida se encontraba por encima del maxilar superior, lado derecho, cuyo labio se hallaba destrozado. Otra herida igualmente de bala en el tercio inferior del muslo derecho y hacia su parte interna. Además presentaba algunas contusiones en el resto del cuerpo."

Según informe realizado por el coronel español José Ximenes de Sandoval, jefe de las tropas enemigas, entre las pertenencias ocupadas al cadáver de Martí se encontraban las siguientes: un reloj de oro; un revólver con culatín de nácar; un machete; planos; papel timbrado y distribuciones de fuerzas; un pañuelo de seda de bolsillo con iniciales bordadas con hilos verdes; una cartera de bolsillo con notas, retratos y otras cosillas; un cortaplumas manchado con sangre; un rifle relámpago; una escarapela cubana bordada con mostacilla; un libro muy chiquiti­co, manuscrito con letra de Carlos Manuel de Céspedes, y que dijeron era el código cubano que se le encontró en la cartera de bolsillo; una cinta de seda azul en un papel con una dedicatoria entusiasta alusiva al color de la cinta y la guerra, de una hermana de Gómez a Martí; unas espuelas vaqueras.

Tal era el hombre que conocieron sus coetáneos y que libró una lucha de gigantes para unir a su pueblo y encauzar la guerra que lo emanciparía, y que cayó en combate 39 días después de su desembarco por Playitas de Cajobabo.

De su imagen nos quedan algunas fotos y retratos. De su obra nos queda la historia de sus vivencias, los hechos y acontecimientos de los que fue contemporáneo o protagonista. De sus ideas nos ha quedado un caudal inmenso que nutre el mundo físico y espiritual de su pueblo y de la humanidad. Hoy estas ideas son parte integrante del alma de la Revolución cubana, y por ello mismo son fuente de sueños y de luz.

El viaje humano de José Martí, continúa su curso como la marcha indetenible de las generaciones nuevas y de los pueblos hacia el porvenir. Porque no en vano y con razón profética, afirmó que "el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ese es el verdadero hombre, el único hombre práctico, cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber. Y si falla, es que el deber no se entendió con toda pureza, sino con la liga de las pasiones menores, o no se ejer­citó con desinterés y eficacia."

"Yo no necesito ganar una batalla para hoy; sino que al ganarla, desplegar por el aire el estandarte de la victoria de mañana, una victoria sesuda y permanente que nos haga libres de un tirano ahora y después? Que dónde estoy? En la revolución; con la revolución."

En el mundo que vemos desfilar ante nuestros ojos hay razones más que sobradas para las visiones apocalípticas. Hoy, como ayer, al decir de Martí "el mundo entero es una inmensa pregunta". La humanidad toda debe darse a sí misma una respuesta definitiva y verdadera que satisfaga sus necesidades y aspiraciones legítimas. Y habrá de armarse con tesón y optimismo suficientes para recorrer el camino que lo conduzca a la victoria, a pesar de los escollos y los cataclismos. Pues no obstante los rigores del destino, es fundado y cierto que, como sentenciara nuestro Héroe Nacional: "El sol sigue alumbrando los ámbitos del mundo y la verdad continúa incólume su marcha por la tierra".

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Waldo Darío Gutiérrez Burgos
Descendiente del Pueblo de Uquía, Omaguacas
Director ‘Cer-Omaguaca’, ‘Obnu’ y ‘Argos Is-Internacional’
Representante de Argos Is-Internacional en la República Argentina
MIEMBRO DE LA 'CAMACOL' Y DE LA 'FELAP'

Argentina: Pruebas sobre el Cóndor


Argentina: Pruebas sobre el Cóndor

ARGENTINA… ARGOS: MAYO 20 DE 2012

xAlejandra Dandan

Los papeles firmados por el jefe del Departamento de Asuntos Extranjeros dan cuenta con nombre y apellido de secuestros y de la coordinación entre los tres países. El comisario pedía una recompensa para 44 hombres de su tropa por el trabajo realizado.

Si no se hubiese destruido la mayor parte de los archivos de la dictadura, probablemente aparecerían más documentos como estos. Es un informe “secreto” firmado por el entonces jefe del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, comisario inspector Alberto Baldomero Obregón, en el que sin ahorrar elogios pide una “recompensa” para 44 hombres de su tropa por haber “neutralizado” satisfactoriamente las acciones de “organizaciones delictivas del tipo subversivo nacionales e internacionales” que estaban en el país. Página/12 accedió al documento presentado por un grupo de sobrevivientes uruguayos en el juzgado de Norberto Oyarbide.

En él se observan por primera vez comunicaciones en tiempo real entre las fuerzas represivas argentinas, chilenas y uruguayas como si estuviesen del otro lado de una línea. Quedaron plasmadas las caídas de dirigentes y militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria chileno y de 76 uruguayos de la Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales. El documento arroja, a la vez –para la querella–, una nueva prueba sobre la fecha en la que empieza a funcionar el Plan Cóndor. Uno de los párrafos indica que Argentina y Chile trabajaban juntos desde noviembre de 1974, es decir en el momento en que Isabel Martínez de Perón decreta el estado de sitio.

El 15 de septiembre de 1976, el comisario Obregón, de Asuntos Extranjeros, describió el trabajo de varios meses en un informe dirigido a la Dirección General de Operaciones e Informaciones: “El trabajo de inteligencia y operacional del personal de este departamento –escribió– ha permitido neutralizar en forma altamente satisfactoria la actividad desplegada en nuestro país por distintas organizaciones delictivas de tipo subversivo, con proyecciones nacionales e internacionales”, dice.

“Ello es fruto del trabajo constante en el que la dedicación plena de los hombres requirió de un esfuerzo que va más allá de los límites convencionales de un horario rutinario, y en el que los riesgos físicos han sido ciertos y reales, dada la alta peligrosidad de los elementos con que ha debido enfrentarse el personal policial.”

Los procedimientos, de los que desiste detallar, “hecho por hecho y caso por caso” porque “no sólo sería extenso” sino que “obviamente” iría en contra “de lo que en un primer momento se trató de evitar: dar trascendencia a la actuación individual” de la tropa, permitieron “ir anulando la actividad de dichas organizaciones, secuestrándose en muchos casos armas, municiones, en otro caso quedaron al descubierto fincas que eran utilizadas como refugios y cárceles del pueblo”.

El documento

Bajo el subtítulo “Partido Radical Revolucionario chileno”, el comisario Obregón señala entre los logros que consiguió con la “detención” de Javier Huenchllan Sagrista, un chileno secuestrado en Argentina, a quien presentan como “responsable del partido”, también “de la Coordinadora Chilena (ex Resistencia)” y del “Movimiento de Solidaridad con las organizaciones subversivas trasandinas con asiento en diversos países europeos y americanos con sede actual en Cuba”. Su “detención”, dicen, “logra desbaratar a la cúpula de la nueva estructura formada a posteriori”. Informan que “detuvieron a 10 (diez)” personas y explican que así se dejó “desmembrado el Movimiento, (la) ayuda económica, prensa y propaganda y comunicaciones entre integrantes subversivos en el exilio”.

El dato es que siguieron avanzando a partir de lo que declaran fueron los “interrogatorios”: después de los “interrogatorios” a los que fueron sometidos los “detenidos” entendieron que la Coordinadora iba a abrir un “centro de documentación” en Argentina para “invadir la plaza bibliográfica del país con literatura marxista”. Un tema que, dicen, anularon “eficazmente” porque detuvieron a los cinco encargados.

El documento es rico en el nivel de prueba porque abundan descripciones como éstas con esa y otras organizaciones, uno de los valores más importantes para las querellas es aquello que revela sobre el Cóndor. El correr de las páginas permite ver al menos en dos casos la velocidad con la que circulaba la comunicación de uno a otro país y cómo se coordinaron las acciones.

Un ejemplo es la intervención en el caso del Movimiento de Izquierda Revolucionario chileno (MIR). En un párrafo, el comisario Obregón explica que se procedió a la “detención” del “periodista chileno Ernesto Carmona Ulloa (a) Mateo Fernández”, a quien ubica como “actualmente responsable del MIR en Venezuela”. Detrás de la “caída”, “se logra detectar la primera célula del MIR en Argentina”. A raíz de lo cual “y continuando con investigaciones, se logra detectar la forma de comunicación entre responsables del MIR exterior e interior, poniendo sobre aviso de esta circunstancia al gobierno chileno.

De común acuerdo con las autoridades chilenas e intercambiando opiniones –dice– se establece no entorpecer sucesivas relaciones, a fin de reunir mayor información y llegar a detectar a los integrantes de la cúpula de dicha organización subversiva”. Allí es cuando agregan los datos que hablan del tiempo de trabajo con los chilenos: “Tras un año y medio de investigación, por fin, en abril del corriente año se comienzan a realizar procedimientos simultáneos en ambos países, dando como resultado en Argentina la caída del hombre más importante del MIR, luego de la muerte de Miguel Enríquez en Chile, cayendo además sus principales colaboradores”.

Eso quiere decir que si en abril de 1976 llevaban “un año y medio de investigación”, el comienzo se remonta a noviembre de 1974.

Páginas más adelante, el informe habla de los uruguayos y ahí cuentan cómo coordinaron acciones de secuestro, al mismo tiempo, entre los dos países. Para entonces estaban cayendo en el país otros uruguayos del Frente para la Victoria del Pueblo, muchos de los cuales fueron secuestrados en Orletti. En este documento se habla de otro grupo.

Debajo del subtítulo de “Los 33 Orientales”, Obregón hizo lo mismo que con el resto de las organizaciones espiadas: puso todo lo que sabía sobre los supuestos orígenes políticos del partido, desmembramientos, los ubicó como “brazo armado” en cuyos orígenes ubicó a la Federación Anarquista uruguaya y al Movimiento de Resistencia Obrero Estudiantil. Escribió que cobraron “notoriedad” porque “sustrajeron la bandera de los 33 Orientales, reliquia histórica del pueblo oriental, depositado en el Museo Nacional y que representa lo que la bandera de los Andes para nuestro país”.

Lo importante es el fragmento que señala cómo, a partir de junio de 1976, coordinaron el trabajo con los uruguayos para detenerlos: “En junio del corriente año, luego de pacientes investigaciones se logra la detención de dos integrantes de la conducción central y el desbaratamiento total de los sectores Obrero y Popular y Agitación y Propaganda a la vez que parte del Frente Interno y Político”, dice el informe. “A raíz de este golpe cae en Uruguay toda la organización que se mantenía en ese país, lográndose la detención de 76 integrantes del mencionado movimiento de los cuales 34 fueron detenidos por personal de la DAE”, es decir el Departamento de Asuntos Extranjeros de Buenos Aires.

La burocracia

El informe apareció a raíz de dos condenas del juicio de Automotores Orletti. Dos de los condenados eran parte de los 44 policías que integran la lista de Asuntos Extranjeros: los inspectores Rolando Oscar Nerone y Oscar Roberto Gutiérrez. En sus legajos había una felicitación que remitía a su vez a un expediente secreto. El juez Daniel Rafecas pidió el expediente secreto y encontró este nuevo documento que ahora está en manos de Oyarbide y del fiscal Luis Osorio.

Para los querellantes uruguayos del Cóndor tiene un enorme valor. Juan Castillo, en este momento candidato a la presidencia del Frente Amplio, Sergio López Burgos y Lille Haydée Carusso Larrainci venían denunciando a militares, policías y diplomáticos uruguayos que actuaron en Argentina, pero ahora pidieron indagatorias para los argentinos. Según sus datos, excepto dos de Orletti y una persona fallecida, el resto de los 44 “están vivitos y coleando” y acaban de ser denunciados por primera vez.

“La burocracia dejó en algunos legajos huellas de la participación de los miembros de las fuerzas en distintos operativos, pero son datos indirectos: en general se entiende que intervinieron porque en los legajos aparece un pedido de licencia por tal acción, un traslado o piden un reconocimiento por el deber cumplido”, explica Elizabeth Gómez Alcorta con Mariana Neves, representante legal de la querella. “Lo que sin embargo no hay son documentos como el que acabamos de presentar, porque la burocracia hizo desaparecer toda esa información.”



Waldo Darío Gutiérrez Burgos
Descendiente del Pueblo de Uquía, Omaguacas
Director ‘Cer-Omaguaca’, ‘Obnu’ y ‘Argos Is-Internacional’
Representante de Argos Is-Internacional en la República Argentina
MIEMBRO DE LA 'CAMACOL' Y DE LA 'FELAP'